26.6.07

MODELOS PEDAGOGICOS.

INDICE:

Resumen
Introducción
3. Modelos pedagógicos y educación preescolar
4. Principios que debe asumir una pedagogía humanista y desarrolladora
5. Modelo pedagógico dirigido a niños y niñas en preescolar
6. Fundamentación
7. Principios del Programa
Bibliografía


RESUMEN

La presente monografía pretende generar conocimiento respecto a la utilización de los modelos pedagógicos enfocándolo hacia la educación preescolar, así como de los modelos pedagógicos y estilos de enseñanza que utilizan los maestros en su proceso de de intervención pedagógica. Se analizara la incidencia de los modelos pedagógicos y de los profesores, respecto a los modelos pedagógicos de los estudiantes en la intervención pedagógica. Lo anterior permitirá el mejoramiento de los procesos de enseñanza y aprendizaje en el marco de la formación de formadores; al generar reflexión sobre los modelos pedagógicos predominantes.


INTRODUCCIÓN

En esta monografía se dará a conocer como se ha venido desarrollando el aprendizaje, su interés a nivel de educación, sus representantes, y como ha venido evolucionando, ya que los modelos pedagógicos al pasar de los años han ido creciendo por que antiguamente no existía el preescolar.
Esta tiene como objetivo dar a conocer los modelos pedagógicos a través de la evolución del aprendizaje, ver la educación como un derecho de todo ser humano y un deber social, el cual está fundamentado en el respeto, y tiene la finalidad de desarrollar el potencial creativo de cada ser humano y el pleno ejerció de su personalidad; para un mejor desenvolvimiento dentro de una sociedad basada en los valores éticos, el trabajo y la participación activa.

A los niños pequeños se les debe estimular a explorar su medio ambiente y los objetos que hay en este, es por esto que entre las edades de los 3 a 6 años, los niños experimentan un desarrollo extraordinario de sus habilidades y motivaciones para pensar acerca de lo que hacen, predecir el resultado de sus acciones, el desarrollo del lenguaje y recordar sus experiencias, mostrando que las vivencias que adquieren en el preescolar son significativas para su crecimiento integral.

El niño es un ser pensante y cambiante siempre está en constante evolución, por lo que es importante mencionar que el desarrollo es un proceso gradual de crecimiento físico, social, emocional e intelectual mediante el cual se convierten en adultos. Para que el niño se desarrolle de una manera satisfactoria e integral, debe tener contacto con la realidad, adquirir contenidos de aprendizaje, los cuales se forman a partir de las habilidades, los conocimientos, las actitudes y los hábitos.
Lo fundamental de la educación es proporcionar a los niños y niñas una formación plena, dirigida al desarrollo de su capacidad para ejercer, de manera crítica y en una sociedad plural, la libertad, la tolerancia y la solidaridad.

El papel del educador en la Educación Infantil es quizás uno de los elementos más determinantes de todo el proceso educativo ya que es él, en última instancia, quien va a guiar de forma directa el aprendizaje de un grupo de alumnos. El maestro o maestra no sólo pasa gran parte del tiempo con el niño o niña, sino que además sus relaciones con éste tienen un carácter marcadamente educativo. El maestro organiza el tiempo, el espacio y su propia relación con el niño en función de los objetivos educativos que desea lograr. Es por ello que las características personales de cada educador, sus vivencias, la forma peculiar de interactuar con los niños(as), marcarán de forma singular todo el entramado de relaciones que se establezcan en el grupo, además el educador es para los niños/as un modelo significativo, que junto con sus padres y otros adultos relevantes en sus vidas, contribuyen a forjar una imagen adulta que, en buena medida va a incidir en su desarrollo.


Capítulo 1

MODELOS PEDAGÓGICOS Y EDUCACIÓN PREESCOLAR
HACIA UNA COMPRENSIÓN DEL
CONCEPTO DE MODELO PEDAGÓGICO:

Para una mejor comprensión del modelo pedagógico es imprescindible referirse a determinados presupuestos teóricos que den claridad a la definición operativa.
La pedagogía es una ciencia que estudia la educación como sistema de influencias organizadas y dirigidas conscientemente.

En este cuadro comparativo se señalan tres aspectos en los que se diferencian notablemente la concepción tradicionalista y la humanista:


ASPECTOS
Concepción de la enseñanza


PEDAGOGÍA TRADICIONALISTA
· Absolutización del aspecto externo.
· Estandarización.

. Métodos directivos y autoritarios.

PEDAGOGÍA HUMANISTA
 Énfasis en los componentes personales.
 Flexibilidad.

 Métodos no directivos, dinámicos y participativos.



ASPECTOS
Concepción del papel del maestro

PEDAGOGÍA TRADICIONALISTA
· Ejecutor de directivas preestablecidas.
· Limitación de la individualidad y creatividad
· Autoritario, rígido, controlador.

PEDAGOGÍA HUMANISTA
 Papel activo, creador, investigador y experimentador.
 Estímulo a la individualidad
 Flexible, espontáneo, orientador.



ASPECTOS
Concepción del papel del alumno

PEDAGOGÍA TRADICIONALISTA
· Sujeto pasivo, reproductor del conocimiento.
· Poca iniciativa, inseguridad, escaso interés personal.
· No implicado en el proceso.

PEDAGOGÍA HUMANISTA
 Sujeto activo, constructor del conocimiento.
 Creatividad, reflexión, intereses cognoscitivos propios.
 Implicación y compromiso.


Dentro de la Pedagogía Tradicionalista o externalista se pueden ubicar todos los modelos educativos y pedagógicos que, partiendo de una base filosófica idealista asumen los métodos de la escolástica medieval, perceptibles en muchas de las prácticas pedagógicas que aún subsisten en las escuelas. También pueden incluirse en este grupo las teorías pedagógicas conductistas, encaminadas a "formar al sujeto" según el deseo del maestro, o las
derivadas del pragmatismo, preocupadas esencialmente del resultado final de la enseñanza como reproducción del conocimiento considerado valioso.

En la Pedagogía Desarrolladora pueden ubicarse varias propuestas pedagógicas de carácter renovador como el
proyecto Reconstruccionalista de José A. Huergo, denominado también Pedagogía de la Emancipación, la Pedagogía Insurgente de Enrique Pérez Luna, o la Pedagogía de la Liberación de Paulo Freyre.

Lo que se
debate actualmente es el paso de la "Pedagogía del Saber" (expresión de la concepción tradicionalista) hacia la "Pedagogía del Ser", que constituiría el resumen de la mejor tradición humanista en el campo de la educación y la enseñanza.

Dicha Pedagogía del ser tiene como objetivo la felicidad del hombre, su educación para la vida plena, su integración armónica al contexto social desde una perspectiva personal y creadora, en oposición a una Pedagogía del saber aún dominante, que se preocupa por asegurar la repetición de las normas creadas, de los saberes acuñados por otros, de la
enajenación del sujeto individual en función de supuestos intereses sociales o grupales que no siempre tienen igual significación para los individuos, puesto que, en última instancia no han sido elaborados por ellos mismos.

El modelo pedagógico es un sistema formal que busca interrelacionar los agentes básicos de la comunidad educativa con el conocimiento científico para conservarlo, innovarlo, producirlo o recrearlo dentro de un contexto social, histórico, geográfico y culturalmente determinado. La comunidad educativa básica, para el caso de los modelos pedagógicos, la constituyen el docente y el discente quienes disponen de un proceso académico para acceder al conocimiento con el propósito de crearlo o conservarlo, el cual será utilizado en la transformación del hombre, en principio, y de la sociedad, luego. Dentro de la comunidad educativa se generan unas relaciones interpersonales y otras con respecto al conocimiento que sirven para definir los distintos modelos pedagógicos, para darle coherencia a todo este proceso es necesario que se soporte con teorías provenientes de otras disciplinas como la: filosofía, psicología, antropología y sociología.

Para comprender los modelos pedagógicos y conocer los principios en los que se sustentan, es preciso considerar los elementos macro que intervienen en los procesos de enseñanza y de aprendizaje: los estudiantes, los docentes, la realidad y el conocimiento. Cada sociedad, en múltiples procesos históricos y culturales, ha conjugado estos cuatro elementos según sus necesidades y exigencias, otorgándoles diferente valor y jerarquía. Son estos ordenamientos los que han originado los distintos modelos pedagógicos, que se presentan, dentro de un marco teórico conceptual que los sustenta y confiere legitimidad.

Es posible hablar de 3 grandes modelos pedagógicos, los cuales corresponden a las exigencias sociales, económicas y políticas de sociedades particulares: el Modelo Tradicional; el Modelo Activista y el Modelo Histórico - Cultural. En la actualidad, estos tres modelos todavía coexisten; los dos primeros descontextualizados con respecto a las exigencias, necesidades y desafíos que el siglo XXI plantea a las jóvenes generaciones; en tanto que el tercero que cuenta con una propuesta pedagógica acorde a la época actual, intenta abrirse espacio en las concepciones y prácticas tradicionales, para convertirse en una alternativa efectiva frente a los desafíos educativos actuales.

Modelo tradicional

En este modelo pedagógico, los elementos del proceso de enseñanza con mayor fuerza y presencia son los docentes y el conocimiento; podría decirse que la realidad (el entorno social)
Está ausente en este modelo. El docente es quien tiene el conocimiento, integrado por una
Serie de datos particulares e informaciones que se encuentran en las enciclopedias y tex tos. Su misión es dirigir la vida de los estudiantes y llevarlos por el camino adecuado, convirtiéndose, en suma, en el modelo a seguir: es al maestro a quien se debe imita r y obedecer y acostumbrarse a asumir, como propia, su voluntad. El propósito de la escuela, según este modelo, es dominar los instintos humanos y conseguir adultos, obedientes, disciplinados, “bien educados”, cultos y re p et i d o res de información .El docente deberá transmitir el saber que posee (que es reconocido por la sociedad) al estudiante de la forma más fidedigna.

Posible, siendo las estrategias didácticas más adecuadas para ello, la memorización y la repetición (series continuas de ejercicios mecánicos). La evaluación sirve para conocer el grado de retención de la información transmitida, utilizando, entre otros, mecanismos tales como el premio - castigo para lograr sus metas establecidas. La relación docente – estudiante es una relación entre quien sabe y quien ignora (“tabula rasa”), al que hay que llenar de saberes enciclopédicos que se deben repetir sin más.
Esta concepción del estudiante como ser pasivo, hace que los docentes necesiten legitimar su relación didáctica dentro de parámetros autoritarios y jerárquicos, que niegan la experiencia,
Opiniones e ideas de los educandos.

Este modelo pedagógico se fundamenta en un enfoque conductista, que define el aprendizaje como la adquisición de nuevas conductas predecibles y observables, productos de un mecanismo de Estímulo - Respuesta, omitiendo las actividades mentales que ocurren en los procesos educativos.

Modelo activista

Surge como un movimiento de reacción al modelo tradicional, caracterizado por el enciclopedismo y la incomprensión de las necesidades de los estudiantes. En tal sentido, es te modelo pedagógico rescata al estudiante en su rol de conductor activo de sus propios aprendizajes y a la realidad, como el punto de partida y objetivo del aprendizaje. El propósito de la labor educativa es, preparar a los estudiantes para la vida, adaptar a los niños al medio social adulto.

Según este modelo es necesario organizar el aprendizaje en función de los intereses de los estudiantes y de lo que pueden aprender (lo asequible). El trabajo individual se coloca en primer plano, cada uno avanza a su ritmo y el trabajo en grupo reúne a quienes tienen preferencias comunes e igual nivel de progreso .El estudiante aprende a partir de la manipulación, la experimentación, la invención, el descubrimiento y lo va haciendo conforme su maduración se lo permita: “manipular es aprender ” .Este modelo pedagógico sitúa al docente en un rol marginal de facilitador, auxiliar o animador responsable de preparar locales y mate riales concretos, para que los estudiantes tengan la experiencia de operar sobre éstos y “descubran”, por sí solos, las leyes y reglas que norman las ciencias, la naturaleza y la vida.

En este sentido, el conocimiento está dentro del individuo y la acción educativa, concebida como el “operar sobre un objeto”, hace que aflore ese conocimiento innato y se reestructure
A partir de esa experiencia.

El modelo activista se fundamenta en la teoría evolutiva de Jean Piaget, que relaciona directamente tres grandes elementos:
La maduración, la experiencia y el equilibrio. La maduración precede al aprendizaje, lo que quiere decir que el niño primero debe estar biológicamente preparado para aprender. En este contexto, Piaget reconoció diferentes etapas ordenadas secuencialmente, por las que atraviesa todo ser humano; estas etapas se caracterizan por ofrecer diferentes posibilidades de aprendizaje, exclusivas para cada fase evolutiva de la persona.

Para que estas posibilidades sean efectivas debe implicarse la acción sobre los objetos (la inteligencia es una prolongación directa de la acción). La experiencia de interactuar con el mundo físico; de palparlo y manipularlo, que posibilita que ocurran los sucesivos mecanismos de asimilación y acomodación es, según Piaget, lo que permite el equilibrio o desarrollo de la persona.

Modelo histórico – cultural

Este modelo otorga una valoración e importancia equilibrada a los cuatro elementos macro que intervienen en los procesos de enseñanza y de aprendizaje: retoma el rol protagónico del estudiante como el sujeto de sus procesos de aprendizaje; rescata al docente de la marginalidad del modelo anterior y lo ubica como sujeto de los procesos de enseñanza; considera el conocimiento como el legado cultural de la humanidad, digno de ser conocido y comprendido, considerando la comprensión de la realidad, el punto de llegada, para cuyo estudio confluyen diferentes procesos cognitivos adquiridos con anterioridad.

El objetivo de este modelo es formar personas pensantes, críticas y creativas; apropiadas del conocimiento creado por la humanidad y en constante búsqueda de alternativas divergentes y éticas, para la resolución de los problemas que afecten a la sociedad.
El docente ejerce el rol de MEDIADOR de los aprendizajes, es decir, establece una relación intencionada y significativa con los estudiantes, encargándose de potenciar en ellos, las capacidades que no pueden desarrollarse de forma autónoma (Zona de Desarrollo Próximo) y se encarga de seleccionar, organizar, planificar los contenidos, variando su frecuencia y amplitud, para garantizar reflexiones y procesos de “reorganización cognitiva”, con el ejercicio y desarrollo de funciones y operaciones de pensamiento, que orienten la elaboración de conclusiones.

La aplicación de este modelo pedagógico implica la participación de los estudiantes en actividades que exijan problematización intelectual, ejercitación y reflexión constantes, a través del uso de la lectura y de la escritura para potenciar la verbalización socializadora.

Son varias las fuentes teóricas que han alimentado y sostienen este Modelo Histórico - Cultural: Ausubel, Bruner, Fuerstein y sobre todo Vigotsky, quien articula sus planteamientos alrededor de la tesis del ‘origen social de la mente’. Este autor plantea que el aprendizaje es el resultado de la interacción social intencionada del sujeto con los demás y con el medio que lo rodea, adquiriendo particular importancia el rol del lenguaje como principal mecanismo de interacción.

Construcción teórico formal que fundamentada científica e ideológicamente interpreta, diseña y ajusta la realidad pedagógica que responde a una necesidad histórica concreta.

FUNCIONES DEL MODELO PEDAGÓGICO:

Interpretar significa explicar, representar los aspectos más significativos del objeto de forma simplificada.
Diseñar significa proyectar, delinear los rasgos más importantes.
Ajustar significa adaptar, acomodar, conformar para optimizar en la actividad práctica.
Apoyados en los presupuestos teóricos anteriores un modelo didáctico, un modelo de instrucción, un modelo educativo no son más que modelos pedagógicos en los que predomina uno de estos procesos sobre otro.
El modelo pedagógico se constituye sobre una base científica o
marco teórico que depende del proceso a modelar y del nivel de concreción del modelo.

Objetivos:
Pretende lograr aprendizajes y se concreta en el aula.
Instrumento de la
investigación de carácter teórico creado para reproducir idealmente el proceso enseñanza - aprendizaje.
Paradigma que sirve para entender, orientar y dirigir la educación.



Capítulo 2

PRINCIPIOS QUE DEBE ASUMIR UNA PEDAGOGÍA HUMANISTA Y DESARROLLADORA:

El educando: elemento activo del aprendizaje, personalidad que se desarrolla a partir de las posibilidades personales y para la interacción con otros.
El educador: Coordinador de la actividad educativa, guía y orientador activo del proceso.
Los contenidos: Principios generales, campos del saber interrelacionados en
sistemas y estructuras para afrontar el conocimiento como proceso de cambio y crecimiento.
Los objetivos: Dirigidos al desarrollo integral de la personalidad, a la adquisición de conocimientos, hábitos y habilidades reconocidos como necesarios por el sujeto.
El aprendizaje: Proceso en que interviene activamente el educando y en el que influyen la madurez, la experiencia y las relaciones sociales que desarrolla.
La enseñanza: Dirección del proceso con el uso de las
técnicas apropiadas para el aprendizaje grupal e individual.
Los métodos: No existe un método único, sino la combinación de técnicas diseñadas y utilizadas en función de los objetivos, contenidos y sujetos del aprendizaje.
Los fundamentos: La autodeterminación, el desarrollo de la personalidad individual integrada al contexto social, la movilidad social, el crecimiento y la transformación.


Capítulo 3

MODELO PEDAGÓGICO DIRIGIDO A NIÑOS Y NIÑAS EN PRESCOLAR


La realización de este documento tiene su origen en la necesidad de
poder contar con una serie de elementos metodológicos, conceptuales y de contenidos en torno a la estimulación – intervención adecuada para los niños y niñas entre 0 a 6 años.
Quiere constituirse en un material de referencia, para
el trabajo con niños y niñas en esta edad sea cual sea el modelo educativo del cual se parta, tanto en lo formal como en lo informal.

Estratégicas para la educación
preescolar en el tercer milenio.

1ª. PRIORIDAD:

Consolidar una nueva
cultura de la infancia con educación temprana para todos los niños, enfatizando estrategias de "discriminación positiva" en favor de los niños de familias pobres y en situación de vulnerabilidad. Una nueva cultura de la infancia debiera partir por el cumplimiento de los derechos de todos los niños sin excepción alguna.

2ª. PRIORIDAD:

Propiciar aprendizajes en ambientes que favorezcan el
desarrollo afectivo y psicomotriz del niño, reconociendo y estimulando las capacidades infantiles.
La rica experiencia de trabajos educativos con niños y diversas
investigaciones, coinciden en afirmar que los niños van construyendo sus matrices de comunicación y aprendizaje a partir de una organización psicomotriz desarrollada por lo menos en cuatro ámbitos:

o el vínculo con él o los adultos más significativos
o la exploración
o la comunicación
o el
equilibrio.
o
Se señala, con razón, que la
interacción de estos ámbitos organizadores es la que permite al niño ir construyendo las bases fundamentales de su educación inicial y permanente: la representación mental, la abstracción y, por ende, el desarrollo de su lenguaje y del denominado "pensamiento operativo".

Para ello se deberá:

I. Dar la mayor importancia al mundo interno del niño y a su núcleo psicoafectivo.

Aún con el
riesgo de simplificar la larga experiencia pedagógica se puede afirmar que todo aprendizaje puede llevarse a cabo a través de dos formas: por el dolor, la compulsión estresante, la exigencia externa o por el placer, la motivación, el afecto.

De la primera forma sobran experiencia y con malos resultados conocidos. "Todo lo que se memoriza por la
fuerza, a nivel del córtex, sin haber despertado ningún eco emocional, no hace más que parasitar la memoria. El olvido entonces es signo de salud mental." En cambio, a través del placer y el afecto el niño tiene menos posibilidades de fragmentarse y puede, de esta forma, desarrollar armónicamente sus áreas social, intelectual, afectiva, corporal y emocional, como un todo.
La opción por lo lúdico en la educación infantil tiene aquí uno de sus principales fundamentos. Aprovechar el
juego espontáneo del niño, posibilitará rescatar la gran riqueza que lleva éste al centro o programa educativo, pues en dichas manifestaciones lúdicas se refleja todo lo que está viviendo y su capacidad de intercalar con los otros.

Será importante, por otro lado, considerar que los desafíos del siglo XXI tienen que ver mucho más con la
salud mental que con la salud intelectual Por ello, la formación de la autoestima, la seguridad personal, la confianza en los demás, la tolerancia con lo diferente a sí mismos, la capacidad de asumir retos y riesgos, será forjada en las primeras experiencias educativas con adultos y con otros niños que representa la educación temprana. La paz interior, la acogida ante las dificultades y el balbuceo de la vida que se inicia serán forjados y marcada también en las primeras prácticas educativas.

II. Descubrir y alentar las potencialidades de cada niño.

La educación infantil debe ser instrumento que, unido a su
nutrición y salud, asegure las bases de todo buen desarrollo posterior de la persona. La calidad de las experiencias en relación con otros niños y con adultos que pueda ofrecerse al niño, será fortalecida si se toma en cuenta las propias capacidades infantiles y se alienta sus posibilidades de proyectar sus movimientos, intenciones, inteligencia y afectos para modificar su propio entorno ya sea familiar o educativo.

III. Dar particular
atención al desarrollo del lenguaje con enfoques multiculturales.

El lenguaje se adquiere en el intercambio social.
El lenguaje en sus diversas expresiones es imprescindible para comunicarnos con los otros y para representar y configurar el mundo. "El crecimiento intelectual del niño depende del dominio de los mediadores sociales del pensamiento, esto es, del dominio del lenguaje"
El lenguaje desarrolla el pensamiento propio, la convivencia con los demás y es principal factor de comunicación. Se señala, con razón, que sin el lenguaje no sería posible construir los pensamientos ni amar. Más, para ayudar al niño a construir su expresión, comunicación y comprensión a través del lenguaje, será fundamental partir del reconocimiento de las potencialidades de todo niño, de su
creatividad y de sus capacidades para producir.


3ª. PRIORIDAD:

Vincular más a la
familia como agente educador y socializador, propiciando la reflexión y comprensión de su papel en el desarrollo de la infancia.
La familia es mediadora activa entre el
individuo y la sociedad. Su importancia es tal que se puede afirmar que es ella, de acuerdo a sus posibilidades y limitaciones, quien facilita o limita los procesos de desarrollo que afectan a sus integrantes. Si su acción es adecuada, los resultados favorecen a la propia sociedad. Es considerada, cada vez más, como el espacio privilegiado para la acción de las políticas públicas y aquel en que ellas pueden tener mayor impacto.

La influencia del entorno familiar es predominante en todos los períodos cruciales de crecimiento; por ejemplo, los estilos de comunicación interpersonal ayudan al niño a ir definiendo sus
modelos de reaccionar ante las experiencias, pensamientos y sentimientos de los demás. Cuando la educación posibilita la participación de los padres; éstos mejoran su forma de comportarse como tales, favorecen la independencia de sus hijos y ayudan a la autoestima de ellos mismos, lo que repercute en el desempeño escolar de los niños.

4ª. PRIORIDAD:

Fortalecimiento del
conocimiento científico sobre la infancia, su familia y comunidad a través de la investigación.
Si existe el propósito de un real mejoramiento de la calidad de la educación integral a la infancia, la
investigación científica será fundamental para alcanzarlo. Una prioridad de la investigación científica en el desarrollo de la educación infantil, será tratar de conocer realmente al niño con el que se trabaja. Partiendo del niño real y en un mundo real, y, asimismo, procurando tener, a través de la investigación, mayor claridad conceptual sobre el niño ubicado en ambientes concretos.

5ª. PRIORIDAD:

Aproximación a las
nuevas tecnologías con predominio de los criterios pedagógicos.

La
historia del siglo que termino es pródiga en ejemplos del entusiasmo con que la educación ha acogido como potenciales medios educativos al cine, la radio, la televisión, el vídeo y, más recientemente, al ordenador. Pareciera que cada nuevo medio significó para algunos innovadores, respuestas finales a problemas educativos acumulados. Sin embargo, al cabo de años de aplicación cada medio resultó efímero en cuanto a las potencialidades que se le atribuían, en gran medida por tratar de implantarlos como mecanismos educativos sin antes tomar en cuenta los fines que se persiguen con su aplicación.

Ante las nuevas tecnologías es frecuente encontrar posiciones que van desde las utópicas (la
tecnología como panacea resolviendo principales problemas en el aprendizaje) a las escépticas (la televisión y los ordenadores pueden ser nocivos para los niños y estimulan un aprender inocuo). Ambas posturas obedecen a una visión tecno céntrica del problema, sin considerar elementos humanos, culturales y contextuales y privilegiando sólo lo tecnológico, sustituyendo indebidamente un fin por los medios. La cuestión fundamental no es ¿qué se puede hacer con el ordenador o el televisor? O ¿qué hacen los computadores o la televisión a los niños? Si no ¿qué pueden hacer los niños y los padres de los niños con los computadores o la televisión? ¿Qué cosas pueden construir con ellos?

Importa partir de admitir que toda nueva tecnología no tiende a reemplazar la anterior. El ordenador no reemplaza a la máquina de escribir ni al vídeo, éste no reemplaza al televisor, ni éste a la
radio. Cada una tiene su función, sus potencialidades y limitaciones. De lo que se trata es que los niños desde pequeños sepan de su existencia y sean motivados para usar cada medio con mente alerta o atenta.

6ª. PRIORIDAD:

Búsqueda del educador de excelencia para la educación infantil.
Esta prioridad puede ser perfectamente la primera y está asociada al buen cumplimiento de las anteriores.
Si asumimos la
hipótesis de la importancia central que tiene para el desarrollo humano y personal la educación temprana, admitiremos la necesidad de optar por estrategias que posibiliten una selección y formación inicial rigurosas de este personal docente así como darle posibilidades de constante evolución y puesta al día profesional.

Tomando en cuenta el estudio de la realidad y la opinión de los expertos consultados en investigaciones sobre la especialización en educación infantil, se concluye que las características personales que debe poseer un especialista en la atención al niño son fundamentales para su buen desempeño.

Estas características pueden agruparse en categorías como las siguientes:

1. La relación con los niños. Esta condición es prioritaria. Se
demanda a esta docente ser cariñoso y afectuoso con los niños, ser paciente pero a la vez activo para poder adaptarse al ritmo intenso de trabajo con niños. Por ello, se señala, con razón, que es preferible contratar a una persona que sienta amor hacia los niños, aún cuando no posea calificación especializada, a otra con mucha calificación pero sin esa cualidad.

2. La relación con el tipo de trabajo. Un especialista en la atención de los niños en edad temprana, necesita tener afinidad hacia las actividades propias de su oficio. Su vocación de
servicio tendría que expresarse también en responsabilidad frente al trabajo, deseo de actualizarse y de aprender para brindar mejor atención.


3. La relación con los demás. Sus facilidades de comunicación y el manejo adecuado de las
relaciones humanas, le permitirán una buena relación con la comunidad, con los padres de los niños y con los compañeros de trabajo, aspecto importante para el desempeño en el área. Por ello, en dichos estudios se recomienda que el especialista pertenezca, en lo posible, a la misma comunidad donde funciona el centro de atención o programa.


4. La relación consigo mismo. El equilibrio emocional y la buena salud
física y mental serán armas importantes para enfrentarse con imprevistos frecuentes y situaciones difíciles que demandan muchas veces sentido común y equilibrio para la toma de decisiones.


7ª. PRIORIDAD:

La educación inicial en el
sistema educativo: mejor articulación del nivel inicial con la educación primaria y mayor influencia sobre ésta.
La mayoría de los países en desarrollo entra al siglo XXI con problemas del siglo XIX aún no resueltos. Sus déficit en
materia de cobertura, repetición y deserción siguen siendo muy altos. Los grandes desafíos son, precisamente, cumplir con el sueño de una escuela efectivamente universal y preparar a nuestras sociedades para asumir todo lo que implica el tercer milenio en cuanto una integración exitosa y equitativa.

La educación básica integral tiene que superar los actuales resultados de dispositivos legales que demandan una escuela básica obligatoria. No basta ni bastará con lograr la cobertura de las matrículas y aproximarse al 100% de niños asistiendo a escuelas. Será indispensable atacar los principales factores del atraso y fracaso escolar. Se tendrá como propósito alcanzar los mínimos necesarios para lo que nos demanda el siglo XXI: bilingüismo; habilidad
matemática y de lectura correspondiente por lo menos a un octavo o noveno grado; habilidad para un trabajo en equipo que ayude a resolver problemas; comprensión y disfrute de la ciencia y tecnología; utilización de informática y medios de comunicación; tolerancia y respeto a las diferencias.

Es en ese contexto futuro que tendrá que situarse la importancia de una educación infantil de calidad y de su ubicación en el conjunto del
sistema educativo. El nivel inicial por lo general ha surgido con bastante posterioridad a los niveles clásicos de la enseñanza y tiene como función central estimular y acompañar los procesos de gestación de los primeros aprendizajes. Se ha reconocido que para alcanzar los grandes propósitos del sistema educativo, el atraso infantil es uno de los principales factores, sino el principal, de desequilibrio educativo, y que es el gran transmisor de la pobreza de generación en generación. Ya se ha señalado que, por ello, los programas deben dirigirse prioritariamente a los niños más vulnerables -a los de hogares incompletos, de etnias marginadas o sostenidos por una sola mujer- y atender las necesidades mínimas de salud, nutrición y desarrollo psicosocial de todos los niños en edad preescolar.

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