24.10.08

Violencia Escolar en Chile

Durante los últimos años en nuestro país ha crecido la sensibilidad hacia la llamada violencia escolar, en un grado similar respecto a la violencia intrafamiliar, lo cual es un signo de madurez de nuestra sociedad. Los últimos gobiernos, el Colegio de Profesores y el gremio de los co docentes, los medios de comunicación, han revelado el tema en sus planes o programas, demandas o denuncias.

En todo caso, es pertinente evaluar de forma rigurosa la situación real de la convivencia en los centros educativos, con datos empíricos, y adoptar así las medidas que se consideren más oportunas. Para ello el único instrumento nacional con que contamos en nuestro país es el Estudio de Violencia en los Establecimientos Escolares, ejecutado el año 2005 por la Universidad Alberto Hurtado y por mandato de los Ministerios del Interior y de Educación. Sin perjuicio de ello, también podemos mencionar un número interesante de experiencias de intervención acotadas pero de alto profesionalismo, los cuales la Fundación Paz Ciudadana acaba de publicar una recopilación de ellas.

Probablemente no existe mayor violencia en los establecimientos educacionales que hace una década, aunque sí podríamos afirmar que se han incrementado los casos puntuales de hechos graves; pero a nuestro juicio lo principal a destacar en este ámbito, es como desde la sociedad se empuja hacia nuevas modalidades y exigencias para el respeto y la disciplina que hacen más compleja la convivencia.

La mejora de la convivencia en los establecimientos educacionales a nuestro juicio, empieza por la responsabilidad compartida de todos los miembros de la comunidad educativa, implicados directa o indirectamente en la educación. Para ello es necesario, fomentar la colaboración familia-escuela, auténtico talón de Aquiles de nuestro sistema educativo, para que tanto padres como profesores dispongan de una mayor información sobre los menores y sepan así prevenir los problemas de convivencia que puedan surgir. Esto nos obliga entre otras cosas, a que como país nos propongamos el desarrollo de políticas de conciliación de la vida laboral y familiar, que implique la regulación de los horarios laborales en función de las necesidades de los menores y de los adultos.

También es preciso, facilitar y reforzar la preparación profesional en estos desafíos que significa hoy educar, de aquellos agentes que intervienen en la Educación. No solo los profesores(as) de aula y su personal directivo, sino que también el personal auxiliar de la educación (codocente y para docente).

Finalmente, aunque por ello no menos importante, debemos desechar los análisis simplistas que pretendan encontrar soluciones fáciles para solucionar los problemas de la escuela, y contemplar que vivimos en un contexto de cambios sociales vertiginosos. Además, estamos convencidos de que los problemas relacionados con el clima escolar sólo pueden afrontarse con la colaboración de todos. La realidad nos viene demostrando con tozudez que no tiene sentido dejar que la escuela se haga cargo exclusivamente de todos esos problemas, como si la educación no fuera un asunto de todos, y no sólo del sistema educativo.

Para colaborar en esta perspectiva, nace el Observatorio de Violencia en los Establecimientos Escolares, organismo que usando el instrumento de la red, se pone a disposición de todos y todas que deseen plegarse a esta noble y apasionante tarea de Educar para la Paz.

Esta página Web espera su importante aporte e iniciativas.

No hay comentarios.: